El dolor crónico constituye un reto terapéutico especial. Se presenta una revisión narrativa sobre el papel del tratamiento de oxigenación hiperbárica (TOHB) en el tratamiento del dolor neuropático, y sus aplicaciones en dolor crónico, síndromes neurosensitivos disfuncionales y oncodolor. El conocimiento de las indicaciones de TOHB en algiología y su aplicación en la práctica médica puede contribuir a mejorar la calidad de vida del paciente.

El objetivo de esta revisión narrativa es realizar una búsqueda bibliográfica del mecanismo por el cual el TOHB tiene acción en el dolor neuropático y de las aplicaciones de la terapia de oxigenación hiperbárica en el tratamiento del dolor. La búsqueda bibliográfica de los trabajos publicados hasta 2019 se realizó en MEDLINE EMBASE, BIREME, Lilacs, Scielo y Cochrane library.

El oxígeno hiperbárico disminuye el dolor neuropático actuando directamente sobre el tejido neuronal por varios mecanismos: induce la mitofagia (degradación de mitocondrias dañadas o envejecidas), disminuye la inflamación neuronal mediada por los astrocitos y disminuye la expresión de la enzima óxido nítrico sintetasa (nNOS) neuronal y óxido nítrico sintetasa inducible (iNOS).

Debido a su mecanismo de acción y su actividad para disminuir el dolor neuropático por contribuir a la mejora del funcionalismo mitocondrial, todo dolor relacionado con inflamación, neuropatía o dolor nociceptivo en heridas puede ser disminuido con el tratamiento de oxigenación hiperbárica.

Un ítem especial es el dolor relacionado con el tratamiento oncológico (quimioterapia o radioterapia), donde el oxígeno hiperbárico se demostró que puede reducir la inflamación asociada ala radiación y contribuir a la disminución del dolor neuropático relacionado con los quimioterápicos. Varios estudios de dolor realizados sobre la intensidad del dolor en pacientes con fibromialgia demostraron que uno de los mecanismos por los que disminuye el dolor en esta patología es la disminución de óxido nítrico sintetasa inducible con el oxígeno hiperbárico.

El TOHB reduce el flujo sanguíneo cerebral, además de contribuir a la disminución de la hipoxia muscular en los puntos sensibles de dolor, y disminuye la interleuquina 1 y TNF-α. El oxígeno hiperbárico logra disminuir de manera significativa los puntos de dolor en pacientes tratados con respecto a los que no reciben el tratamiento: desde 17,5 puntos (de 19) hasta 5, en algunos casos con muy buena respuesta. En mediciones a través del dolorímetro se encontró un aumento en la tolerancia al dolor en los puntos sensibles y en otros puntos del cuerpo otorgando un aumento en la resistencia al dolor.

También está demostrado que el TOHB es eficaz para disminuir el dolor en el síndrome de dolor regional complejo (SDRC), en donde se piensa que existe una actividad excesiva en el sistema nervioso simpático. Con TOHB, la hiperoxia contribuye a la vasoconstricción, disminuyendo el edema y aumentando la presión parcial de oxígeno. El dolor puede disminuir incluso en la primera sesión y con una serie de 20 a 30 sesiones va disminuyendo progresivamente.

En enfermedades reumáticas, el TOHB tiene un efecto analgésico antiinflamatorio porque disminuye la inflamación, y también se observa en pacientes con enfermedad reumatológica como la artritis y principalmente en vasculitis primarias y secundarias.

El dolor es uno de los síntomas comunes en pacientes que presentan cáncer de cabeza y cuello. Un 50% de estos manifiestan dolor antes de comenzar el tratamiento, el 81% durante el tratamiento, el 70% al finalizarlo y el 36% se quejan del dolor hasta 6 meses después del tratamiento. Se demostró que el TOHB reduce significativamente(90%) el dolor en aquellos con adenocarcinoma de próstata avanzado, cuando se combina con tratamiento de estrógenos.

Por otra parte, cuando TOHB es usado en el tratamiento de heridas relacionadas con la EVP, el alivio del dolor en la pierna isquémica se observa frecuentemente. Si bien muchos de estos pacientes requieren cirugía vascular, el oxígeno hiperbárico puede aliviar el dolor antes del procedimiento y además acoplarse en el proceso agudo posquirúrgico para disminuir la inflamación. Se ha propuesto que, en EVP, el  TOHB disminuye la hipoxia y el edema, disminuyendo la acumulación de polipépticos alogénicos y aumenta los sitios receptores de endorfinas.

La incorporación de TOHB en el esquema terapéutico de la cura de úlceras crónicas no solo permite promover la cicatrización en lesiones refractarias al tratamiento, sino también mejorar la calidad de vida y disminuir significativamente el dolor durante su cicatrización, porque disminuye la inflamación y promueve la regeneración axonal en heridas contribuyendo a la disminución de la neuropatía y el dolor neuropático.

El tratamiento de oxigenación hiperbárica debe ser considerado en cualquier patología en la cual el dolor sea un síntoma agregado y, más aún, si este se cronifica, ya que posee una actividad directa sobre el dolor neuropático. Además de ser útil en el tratamiento de síndromes neurosensitivos, se puede incorporar en el tratamiento por oncodolor, dolor en EVP, enfermedades autoinmunitarias y reumatológicas con componente inflamatorio, heridas crónicas, lesiones medulares, dolores lumbares e incluso en el dolor en el síndrome pos accidente cerebrovascular y traumatismo cerebral. Debe incluirse en lo posible en las intervenciones posquirúrgicas porque, además de promover la cicatrización y disminuir las infecciones, la oxigenación hiperbárica produce analgesia, disminuye la inflamación y mejora la calidad de vida en el pos operatorio inmediato

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Referencia

Ramallo, L; Verdini, F; y Jordá-Vargas,L. (2019). Terapia de oxigenación hiperbárica en el tratamiento del dolor. Revista del Hospital Italiano, Vol 39, Nº 3.